Cada ciudad tiene sus patrones. Sant Quirze y Santa Julita son los nuestros. Venerados también en Italia, en Cataluña y la península, muchos pueblos tienen, como nosotros, templos dedicados a su culto. Santa Julita era la madre de Sant Quirze y ambos murieron como mártires por mantener su fe. Son patrones de los pobres, de los niños y de los aserraderos.
Sus festividades comienzan la segunda mitad de junio, precediendo la noche de San Juan. Estos días previos al solsticio de verano en Calella estalla un alboroto que invade no sólo el espacio sino también el espíritu. Es una de las ocasiones para hacer lucir el orgullo calellense. Durante toda la semana la actividad se multiplica. Hay conciertos, bailes, circo, gigantes y grallas, todo mezclado en una fiesta para todos. Una celebración de la convivencia y las tradiciones que seduce a los visitantes con el calor del genio local.